martes, 25 de marzo de 2008

¿Como he llegado yo aqui?

Desde la epoca de los primeros VHS y el esplendor de los cines de verano de la infancia, siempre me senti atraido hacia el cine comercial mas gamberro y divertido, no niego que llegada la post-adolescencia y los primeros (unicos y ultimos jejejejejeje) años universitarios me senti atraido por el cine de autor y los clásicos, de los cuales aprendi mucho y los disfrute según mis preferencias personales ( casi siempre dentro del genero Western y casos como Hitchcock, Kurosawa, Patrice Leconte etc), pero aun después de conocer este tipo de genero, las fuentes bebidas en la infancia y la primera adolescencia me tiraban mas que los ejercicios intelectuales de otros autores a los que esta bien conocer, pero que no ofrecen la diversión que un espectáculo como el cine debe de llevar siempre implícito y es por eso mismo que el cine comercial al final me pudo.
Todo esto viene a que con 33 años, coleccionando cine asiatico mas de 20, casado con una filipina desde hace 3 y trabajando para una empresa que comercia productos de hierro fundido con China, mucha gente me sigue preguntando aun ¿ Por que te gustan tanto estas pelis? ¿Cómo empezaste en esto de coleccionar pelis?.
Mucha gente cita a las pelis de Bruce Lee o las de artes marciales que llegaban con frecuencia a nuestros cines de barrio a finales de los 70 y primeros 80. A mi esa etapa me cogio en una edad donde disfrutaba mas de los dibujos animados y las pelis de Parchis y las causas que prendieron la mecha a mi pasión por el cine oriental mas comercial y gamberro fueron, la emisión por TVE en 1985 de la teleserie SHOGUN y las películas de Bud Spencer...si, si, las pelis de Bud Spencer, sobre todo la que se rodo parcialmente en Hong Kong, PIES GRANDES.

SHOGUN marco un hito en la historia de la TV, basada en una historia y personajes reales nos contaba las aventuras, desventuras y amorios de un marino ingles llegado a Japón justo antes de la toma de poder de la familia Tokugawa. La ambientacion de la serie era buenísima, los actores irrepetibles e indudablemente inmejorables, la accion cojonuda y sobretodo lo que mas atraia era que la historia estaba contada desde el punto de vista del ingles y que los dialogos en japones no se traducían, por lo tanto el espectador medio solo se enteraba de las partes habladas por los personajes españoles y portugueses ( que ese era otro atractivo: ver a supuestos españoles en esas series americanas) y podia sentir mejor las sensaciones de desasosiego e impotencia que el personaje interpretado por Richard Chamberlain. Ademas, viendo Shogun, me enamore por primera vez de una japonesa, en este caso, Yoko Shimada, y cuando murio y la incineran, lo pase igual de mal que cuando murio Chanquete. El caso es que hablar de Shogun me llevaria varios, muchos posts y no se trata de eso en este momento.







La segunda chispa que prendio mi admiración por el cine asiático, tal como dije arriba, fueron las pelis de Bud Spencer. La mejor de ellas sin duda, por lo que se acerca al tema asiático es PIES GRANDES, rodada en 1974 cuando alemanes, franceses y sobre todo italianos invadian el sudeste asiático con sus camaras intentando “exotizar y erotizar” sus productos, lo mismo era Belmondo ( las tribulaciones de un chino en china), que era Laura Gemser ( Eva Negra, Emanuelle negra va al oriente), que era Bud Spencer (Pies Grandes) o bizarradas eróticas alemanas: Hong Kong, Bangkok, Manila, Tokio aparecian fotografiadas de similar manera en todas aquellas películas.



Y curiosamente fueron las peliculas Bud Spencer las que tras su paso por Hong Kong no dudaban en incluir algun actor o especialista oriental, para que recibiese las caricias de nuestro admirado Bud.


Estoy con los Hipopotamos


Dos Supersuperesbirros


Como el perro y el gato ( el chino del cuchillo es el mismo del video anterior, por lo visto no tuvo bastante en la primera peli y volvio a por mas con identicos resultados)
Para terminar esta reflexion cuasi biografica, añadir algunas curiosidades de la película PIES GRANDES.
-Es la segunda entrega de cuatro de la saga sobre las aventuras del comisario Rizzo, y la primera en ser rodada fuera de italia ( luego vendrían Sudáfrica y Egipto).
-Conto con actores de la talla de Robert Weber y Al Lettieri que moriria poco después
-Entre los actores asiáticos destaca Nancy Sit haciendo de japonesa, y a la que no volveria a ver hasta God Of Cookery.
-El niño japones aparece acreditado como DAYGOLO, y pongo mi cuello en juego a que es el mismo actor que trabajo con Tomisaburo Wakayama en la saga Lone Wolf & Cub, Akihiro Tomikawa
-Muchas de las localizaciones de HK y Macao que aparecen en la peli siguen exactamente igual ( Hennesy Road Primary School y la gasolinera Caltex en Wanchai) y otras han cambiado radicalmente ( Macau Ferry, ahora esta incluido en el Shun Tak center en Sheung Wan)


Lo digo y lo repito, a mi me gusta el cine asiático gracias a Shogun y a Bud Spencer...Y no es una frikada o que quiera hacerme el gracioso, NOOOOOO, es la pura verdad.

2 comentarios:

octopo dijo...

Estoy con usted Sr. Nico, yo tambien fui un cinefalo de esos, que si la Literna Roja, que si Lars von Trier, que si Fellini, hasta que desperte y me di cuenta que lo que mola es el cine como diversion y desahogo.

A mi el gusto por el cine de Chinos mosqueados me viene de chinorri cuando mi señora madre me llevo a ver La Furia del tigre amarillo, y de ver en la television La frontera azul. Mas tarde tambien en cine de barrio me trague toditas las del Bruce, la del algun que otro clon y sobre todo Las 36 camaras de Shaolin.

Marcado a Jierro y Candela!!!

NicoGiraldi dijo...

lo uno no quita lo otro..esto va como el gusto por las titis, cuando era un pajillero teen me pirraba por las tias buenas...ahora una madurita interesante me mola mucho mas!!!!

y en el cine lo mismo, pero al reves, con el paso de la edad me van gustando cada vez mas las pelis gamberras.

Esta bien disfrutar de todo tipo de pelis sin cerrarse a una sola manera de ver el cine...John Ford no tiene porque estar reñido con Mariano Ozores, ni Wong Kar Wai con Bud Spencer.